FÚTBOL
Con una ilusión a cuestas
08/03/2025
Máximo Díaz, del barrio Infanta Isabel, tuvo una gran temporada en la séptima categoría del Tricolor y ahora va por más. Se entrenó con Reserva y sueña con jugar en Primera División..
Un joven de 17 años y de forma silenciosa está haciendo su camino en el fútbol de ascenso. Máximo Díaz, vecino que milita en Brown de Adrogué, habló con MEDIOCAMPO sobre su presente. Entrenó con Reserva y sueña con jugar en Primera División.
El joven delantero, no solo destaca por físico y su despliegue, sino también por su dedicación. Desde su casa en el barrio Infanta Isabel, viaja cinco horas al día para perseguir su sueño de convertirse en futbolista profesional, sin descuidar sus estudios ya que está cursando el último año en la Escuela Secundaria 1.
Sin ínfulas en su relato, comentó que la adaptación fue inmediata y los números lo respaldan: en 2024, entre partidos oficiales y amistosos, convirtió 15 goles y se convirtió en el máximo artillero del equipo. Además, es el encargado de patear los penales, convirtiendo dos de ellos. "Los tiros libres no son mi fuerte, prefiero los penales", admite con humildad.
"El sacrificio que hace mi padre me hace sentir orgulloso de él", reconoce Díaz, quien encuentra en su familia el pilar fundamental para continuar adelante en su carrera. Su recorrido en el fútbol comenzó en las divisiones inferiores de Banfield, donde jugó desde los 12 hasta los 15 años. Luego, vistió la camiseta de Las Mandarinas, equipo en el que tuvo como entrenador a Tito Monzón. "Me enseñó varios conceptos. Jugaba de 10 con él y me decía que vaya para adelante, pero que no abuse y que sea creativo", recuerda.
El camino de Díaz no ha estado exento de obstáculos. Una lesión en la tibia lo alejó de las canchas por cinco meses, pero logró recuperarse y volvió con más ganas que nunca. "Siempre seguí adelante, nunca bajé los brazos", enfatizó. Su esfuerzo no se limita al fútbol: por las tardes, además de entrenar y estudiar, colabora en la panadería de su abuela, donde ayuda en lo que haga falta. "De ahí saco lo mío también", comentó sobre la importancia de valorar cada peso.
Sin becas ni apoyos externos, todo lo que ha conseguido ha sido gracias a su esfuerzo y el de su familia. "No fui a ningún lado a pedir nada, tampoco sé dónde ir", confesó. Sin embargo, su club confía en él y desde Brown le han asegurado que es un proyecto a futuro. "Me dijeron que me prepare, que ellos me van a acompañar en todo", señala emocionado.
Con los pies en la tierra y la mirada fija en su objetivo, Máximo Díaz sueña con llegar a Primera División, pero prefiere no quemar etapas. "Desde chiquito, desde que arranqué en Banfield hasta ahora en Brown, ese es mi sueño", afirmó.