CICLISMO
Edgardo Pretti, campeón panamericano en Bolivia
14/10/2026
El ciclista de Brandsen consiguió una medalla de oro en velocidad olímpica y una plateada en cuarteta durante el Campeonato Máster de Ciclismo 2026. Una historia de sacrificio que pone a nuestra Ciudad en lo más alto.
El ciclismo de Brandsen volvió a tener un representante en lo más alto del continente. Edgardo Pretti regresó de Tarija, Bolivia, con dos medallas obtenidas en el Campeonato Panamericano Máster de Ciclismo de Pista y Ruta 2026: una de oro en la modalidad de velocidad olímpica y una de plata en cuarteta en la categoría Máster C1.
La competencia reunió a unos 300 ciclistas provenientes de 14 países, con Argentina como la delegación que mayor cantidad de medallas consiguió. Para Pretti, sin embargo, el valor del resultado fue mucho más allá de lo estrictamente deportivo.
“Fue muy emocionante. Fue muy fuerte sentir el himno de tu país arriba de un podio cuando suena y tener los colores. No hay palabras que lo describan”, expresó Edgardo en diálogo con MEDIOCAMPO RADIO.
Y dejó una definición cargada de orgullo: “Feliz por darle esto a mi pueblo, al ciclismo de mi pueblo, las medallas que les he dado de los campeonatos argentinos y hoy un oro de Panamericano”.
UN DESAFÍO A MÁS DE 2.000 METROS DE ALTURA
La competencia en Tarija presentó un obstáculo adicional: la altura y las condiciones climáticas. La ciudad boliviana se encuentra a unos 2.000 metros sobre el nivel del mar y las temperaturas durante las jornadas de pista fueron muy elevadas.
Pretti explicó que la preparación contempló incluso viajar con anticipación para intentar lograr una mejor adaptación. “La sufrimos mucho la altura, se sufrió mucho el calor, pero bueno, sabíamos a lo que íbamos”, señaló.
El ciclista contó que la altura se hacía sentir incluso en situaciones cotidianas: “No podés comer rápido, no te baja la comida. Subís una escalera, estábamos en un segundo piso donde habíamos alquilado, y te falta el aire cuando llegás arriba”.
A eso se sumaron el calor y la falta de humedad. “Estás deshidratado todo el día, estás consumiendo agua, agua y te das cuenta de que te falta. No hay humedad, es muy seco y el sol es terrible lo que pega y lo que quema”, relató.
Para afrontar el desafío, Pretti llegó primero a Salta y posteriormente continuó el viaje en micro hasta Tarija. Entre vuelos, traslados y escalas, el recorrido implicó muchas horas de viaje.
UN OBJETIVO QUE SE TRABAJÓ EN SILENCIO
La participación en el Panamericano comenzó a gestarse varios meses antes. Según contó Pretti, durante un tiempo el lugar de realización de la competencia no estuvo definido y recién hacia mayo comenzó a confirmarse Tarija como sede.
A partir de allí, junto al equipo que completaron el platense Fernando Donati y los ciclistas correntinos Raúl Areco y Pablo Miño, inició la preparación para el certamen continental.
“Lo sabía muy poca gente, la gente íntima nuestra y amigos míos que corremos. Nos fuimos calladitos la boca, sin decir nada”, contó.
Incluso explicó que mantuvo el viaje prácticamente en secreto hasta último momento. Para el ciclista, esa decisión también tuvo que ver con la necesidad de trabajar sin presiones externas: “Vas aprendiendo a veces a contar y a decir lo justo. Trabajás más tranquilo, trabajás de otra manera”.
EL ORO JUNTO A UN AMIGO DE TODA LA VIDA
Uno de los aspectos más especiales del campeonato fue compartir la medalla con Fernando Donati, con quien Pretti mantiene una amistad y una historia deportiva que comenzó cuando eran adolescentes.
“Desde los 13 años que con Fernando corremos juntos y conseguir lo que conseguimos... bueno, te puedo decir que llorábamos como chicos”, recordó.
La emoción estuvo vinculada también con las historias personales de ambos y con aquellos familiares y personas que acompañaron sus primeros pasos en el ciclismo.
“A esta altura, cuando teníamos las condiciones como chiquitos de haber dado mucho al ciclismo, pero hubo que trabajar y nada, la vida hoy te gratifica de esta manera”, reflexionó.
Para Pretti, el logro representa hasta el momento uno de los puntos más importantes de su carrera. “Yo creo que sí. Conseguir una medalla de oro, ser campeón panamericano, no es fácil”, afirmó.
Además, marcó una diferencia respecto de Donati, quien ya acumula numerosos títulos continentales: “Fernando tiene como diez campeonatos panamericanos, ha ganado. Pero en mi caso es mi primera camiseta y mi primera medalla dorada de un Panamericano”.
EL RECUERDO DE LOS COMIENZOS
Durante la entrevista, la conversación también lo llevó inevitablemente hacia sus primeros años en el ciclismo de Brandsen. Pretti recordó aquellos tiempos en los que, siendo apenas un adolescente, comenzaba a competir en caminos de tierra junto a referentes que fueron fundamentales para su formación.
“Me acordaba de mi viejo, me acordaba del viejo Bertolotti que a los 13 años nos llevaba a correr afuera en la camioneta”, relató. También recordó a Mirko Barragán y a muchas otras personas que acompañaron aquellos primeros pasos.
“En los años 80, cuando arrancamos, realmente no había nada”, señaló, en referencia a las dificultades que existían entonces para viajar y competir.
Ese recuerdo volvió con fuerza cuando subió al podio en Bolivia: “Nos abrazamos y llorábamos; a Fernando, lo conozco de toda una vida, sé del legado que le dejaron; y en el caso mío, que mi viejo me bancaba a muerte que corriera”, contó.
EL RECONOCIMIENTO A QUIENES ACOMPAÑAN
Pretti también hizo hincapié en que detrás de cada competencia hay muchas personas que resignan tiempo y realizan esfuerzos para que el deportista pueda estar arriba de la bicicleta.
“No somos solamente nosotros, sino que movilizamos y le sacamos tiempo a muchísima gente”, explicó.
En ese sentido, destacó especialmente el acompañamiento de su pareja, Marisol, de sus hijos, familiares y amigos.
“Cuando llega el 2 de enero, estas cosas se hablan y de ahí se encamina. Si tenés el apoyo, vamos todos para adelante”, sostuvo.
También agradeció públicamente a Claudio Romero, de Panificadora Romero, por el apoyo brindado durante la temporada y, particularmente, por la indumentaria utilizada por Pretti y Donati.
“Nos bancó toda la ropa a mí y a Fernando desde mayo enterito, camperas, camiseta. Nos dio una mano como hace años que nos viene dando”, destacó.
¿QUÉ VIENE DESPUÉS DEL PANAMERICANO?
Lejos de pensar en el retiro, Pretti ya tiene la cabeza puesta en los próximos desafíos. El calendario incluye el Campeonato Argentino y, posteriormente, una nueva preparación para la temporada internacional.
“Siempre decimos que no sabemos cuándo es el último año que vamos a correr”, explicó.
Y dejó una frase que resume su filosofía deportiva: “Si este año estás bien, hacelo. La cuesta se va poniendo cada vez más arriba, cada vez nos vamos poniendo más grandecitos. Ya estamos pisando los 60 años, gracias a Dios. Estamos bien, estamos sanos y si hay salud, hay que hacerlo”.
Finalmente, sintetizó el sentimiento que lo acompañó al regresar de Bolivia: “Me siento orgulloso de haber vuelto y haber vuelto campeón panamericano”.
Una medalla de oro, una de plata, miles de kilómetros recorridos, horas de entrenamiento y décadas de sacrificio detrás. Para Edgardo Pretti, Tarija no fue solamente otro campeonato: fue la confirmación de que la constancia, incluso después de tantos años, todavía puede llevarlo a lo más alto.